Odio las inyecciones. Pero las inyecciones de alegría, ternura y niñez que tu me das, las amo; son tan mágicas que los problemas quedan en el olvido y tu sonrisa queda en mi recuerdo. Angelito mio, es por ti que mi semana comienza llena de felicidad y con la esperanza de un mundo mejor.
Simplemente... Gracias.
Simplemente... Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario